30 de marzo de 2018

En una sociedad de hipocresía, el sincero gana puntos

Esta entrada es una oda a los sinceros. A los sinceros a pesar de todo y de todos. Últimamente, nos movemos en una sociedad tan buena, tan buena, que realmente pone los pelos de punta por lo contrario. 

A todos nos importan todos. Somos generosos, tenemos una conciencia social que no podemos con ella, vamos a gritar contra las injusticias de este mundo como si las sufriésemos todas en carne propia.

Que no. Que no me lo creo. Que no cuela. Que no todos somos tan buenos ni tan generosos.

Es fácil salir a gritar pero no es fácil actuar de verdad para evitar injusticias. 
No es fácil tocarse el bolsillo por los demás; tocarse el bolsillo y las comodidades. Tampoco es fácil salir de esas intenciones políticas decoradas con colores varios o lacitos de diferentes tonos. No es fácil creer a muchos que se consideran injustamente tratados, y nada más lejos de la realidad. 

No me gusta lo que veo. No me gusta esa hipocresía que se vuelve intolerante ante otras visiones menos amables de lo que nos rodea. Menos amables pero mucho más fundamentadas.

He necesitado escribir esto en el saloncito porque últimamente me siento un tanto decepcionada con lo que veo en este sentido y, en cierto modo, me libera soltarlo por esta boquita.

Nunca me podría enamorar de un hombre políticamente correcto.


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20 de febrero de 2018

The Florida Project


Porque no todo vale en el cine denominado "independiente". Porque las mezclas pueden ser o no ser perfectas, incluso con los mismos ingredientes. 
Y es que esta película se ha quedado en "casi" nada, pudiendo ser una gran historia. 

No. No me ha llegado. Ni mi amor de juventud, Willem Dafoe, ha logrado salvar una historia que prometía y que han estropeado desde el principio.

¿Por qué no siento nada cuando veo la miseria de las protagonistas? ¿por qué no he cogido ni un mínimo cariño a la niña, a la madre? Algo falla y no sabría explicar qué es. 

Quizá, me resulta insoportable la mala educación. No soy capaz de comprenderla, ni en medio de la miseria más absoluta. 

El hilo invisible



Otra película que, a pesar de estar perfectamente elaborada, no me ha agarrado el corazón con fuerza. Soy consciente de que no la recordaré en un futuro próximo como una de mis películas.

Es poesía, belleza, delicadeza; dureza también. Es la vida, que no es lo que parece. Las personas, las complejidades de las relaciones, el amor, la dependencia...

Me quedo con él, por supuesto. Y con su hermana.

¿Podremos llegar algún día a entender cómo son, cómo somos?...

Le falta algo. Quizá, entre otras cosas, sea mi química con la protagonista. E interpreta estupendamente pero... La química es la química.

6 de febrero de 2018

Verano 1993



Y me acerqué a la infancia. A mi propia infancia. A la infancia de amigos que tuvieron que sufrir ausencias tan importantes, a la tierna edad de la protagonista de la cinta. 

El amor no es suficiente cuando el dolor es tan grande. Pero el amor también toca de lleno cuando uno necesita ser abrazado constantemente, y recibe un calor tan acogedor como el de un gesto preciso y cálido en el momento más vacío. 

¡Qué preciosidad de película! Es una pequeña obra de arte. Y no digo "pequeña" por restarle mérito, sino todo lo contrario. Como las fragancias de las diminutas flores, que lo dan todo con ingenuidad dulce y tierna.

Me llegó. Vaya si me llegó. Desde el primer momento, me vi de niña. Sentí tantas cosas presentes que ya consideraba ausentes. Esos recuerdos de juegos, de rabietas, de descubrimientos, de necesidades y generosidades...

Así es la vida, y así se vive desde que aparecemos en este mundo tan peligrosamente desconocido y tan mágico, para lo bueno y para lo malo.

Sin duda, una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo. Porque he sido de nuevo niña.

2 de enero de 2018

Entrando en 2018...



Y siempre entro con vértigo en los años que se estrenan con todo lujo de luces, música y lentejuelas. Con el vértigo que suponen ciertas certidumbres pesimistas. Podría ser también realista, pero mi realismo se acerca actualmente al pesimismo más literario y, ¿por qué no decirlo?, al pesimismo más hermoso desde el punto de vista de la poesía amarga.

Así es Campurriana. Así es este saloncito que invita hoy, aunque no lo parezca por el fragmento depositado, a quemar todo aquello que consideremos tóxico en nuestras vidas.

2 de noviembre de 2017

A veces, perderse es el mejor lugar para encontrarse...


Permitidme estas fotos imperfectas.
Permitidme el sabor a sal de los ojos que susurran frágiles esperanzas.
Permitidme desaliento cuando el horizonte se vislumbra a lo lejos.





22 de octubre de 2017

Luz de otoño


El mar que me ha acompañado hoy, tenía el color especial de los días de otoño.
Me gusta la luz de estos días porque deslumbra; como la propia vida, cuando sabes que un cambio importante se acerca y no sabes muy bien de qué se trata.

14 de octubre de 2017

Una Campurriana más intimista



Regreso a los sentimientos.
Nunca me he ido.
Lo que ocurre, es que las riadas se los llevaban todos a lugares inmerecidos.