27 de agosto de 2017

Esa primera fila



A costa de que me llamen políticamente incorrecta de manera poco agradable, quiero expresar con rotundidad que esta imagen de la primera fila no me ha gustado nada. No quiero ver a las mujeres tapadas porque ya sabemos qué significa esa manera de vestirlas. No quiero que el Rey de España se sitúe con ellas, y menos, que se las sitúe a ellas, con lo que significan, en la primera fila de un acto que se suponía, a priori, anti-terrorista, y terminó siendo la vergüenza de un país dividido, roto de alguna manera. Y hablo del terror que se propaga en España por parte de las religiones intolerantes que a todos nos consideran infieles; A todos los que no creemos en su dios y todo lo que rodea a ese dios que no puedo escribir con mayúsculas.

En esa primera fila, debieran estar el Rey y los españoles. Pero no. Ahí había muchos que no representaban a España porque ni siquiera la toleran, ni siquiera la respetan. 

Precioso colocar a variedades multicolores en la primera fila. Preciosísimo, de cara al buenismo que nos está machacando, pero la han cagado. Al menos, ante aquéllos que sí nos consideramos españoles, que ondeamos la bandera de España con orgullo y respetamos al Jefe del Estado, al Presidente del Gobierno y a la democracia que pretenden quitarnos unos cuantos sinvergüenzas.
Yo, si hubiese sabido esto y siendo Rey de España, no habría acudido a semejante circo. Lo tengo clarísimo. Él tiene que estar por encima de tanta progresía, tanto populismo barato.

Si no nos respetamos a nosotros mismos, no podremos respetar nada. Y hemos mostrado una imagen que poco tiene que ver con un país unido frente a la guerra que nos declararon ya hace tiempo. 
Nos falta contundencia y nos sobran muchas chorradas.

Yo sí que sé de qué lado estoy. No sé vosotros...

2 de agosto de 2017

Para mi querido Ripley. Allá donde estés.



Ripley, hace ya más de un año desde tu ausencia. Y digo ausencia, porque no quiero pronunciar la palabra fuerte, la palabra que asusta, aunque en algunos casos sea sinónimo, más bien, de todo lo contrario. De la calma eterna, de la desaparición del dolor, de la desaparición de los sentimientos que duelen también, como un puñal en el alma.

Éste ha sido uno de mis últimos paseos. Ese paisaje increíble me hizo recordar las despedidas. Y no nos vamos totalmente. Permanecemos entre esas luces marinas, entre esas sombras que suenan, como suena la vegetación espesa al lado de las costas durmientes.

Allí estaba yo, Ripley. Caminando y pensando que eso es lo que me hace más feliz en esta vida.

Estamos tan alejados de la naturaleza... La vida "necesaria" está situada al otro lado, en la otra orilla.

¡Qué absurdo todo!

18 de julio de 2017

Cerca del mar o deseándolo



Me basta, de momento, con el aroma a mar de los paseos cercanos. Me basta, de momento, con el roce de la brisa, de los instantes cerca de olas y desembocaduras. Como esta imagen, así recuerdo mi fin de semana en tierra de lujos.

Hoy es una tarde de julio nublada, aunque cálida, aquí por Galicia. Pienso retomar el blog, la escritura, la lectura tranquila. Pienso hacerlo porque lo echo de menos. Os echo de menos a vosotros; los observadores, los críticos, los que os detenéis para meditar. Para, simplemente, disfrutar de la luz, de la oscuridad, de sus juegos mutuos, silenciosos y tremendamente bellos.

Hacía tiempo que no pasaba una tarde en soledad como la de hoy. Comienzo a ser fructífera a eso de las diez. Soy nocturna. Disfruto de ese silencio de la noche interrumpido, de cuando en vez, por una cisterna o por un coche en busca de sexo fugaz. No olvidemos que, cuando un hombre hace gemir a su coche, pretende, más tarde, hacer gemir a una mujer.

Suerte a todos en esta tarde de julio. Pero, lo más importante, suerte a todas. No elijáis a los hombres que utilizan el coche para atraer hembras. Suelen tener algunos inconvenientes.

28 de junio de 2017

Necesitamos al Rey más que nunca


Mi total apoyo a los Reyes de España. Los necesitamos más que nunca, viendo el panorama que nos rodea. Siempre he apoyado a esta Institución que ofrece estabilidad al país: un referente, si el referente es bueno. Y a mí me gusta este Rey, la verdad. Por su moderación, por su saber estar a pesar de todas las dificultades, buscadas o no por él. Por su imagen, tanto fuera como dentro de España. Por su educación y respeto.

Soy consciente de que las redes sociales no son fiel reflejo de la realidad, aunque alguna pincelada nos ofrezcan, a Dios gracias.

Siempre han sido, los autocalificados de izquierdas, los que más han gritado en estos parques virtuales; los abanderados de los colectivos masacrados, de las causas justas, de los desfavorecidos en general por culpa de ese poder que tanto critican y que, a su vez, tanto les gusta. ¿Qué tendrá el poder para atraer de este modo a aquél que anda cerca?

Me convencen aún más (de mi convicción) todos los argumentos que escucho en contra de la Monarquía; de nuestra Monarquía. Se les llena la boca de Democracia y se quieren cargar la nuestra con desvíos de atención y espectáculos baratos. Algunos dan pena. Otros, vergüenza. Y, unos pocos, verdadero pavor.

Mi total apoyo a España como país unido. Y mi repulsa hacia aquéllos que quieren cargarse algo MUY importante. No se equivoquen de objetivo. No se vayan a equivocar porque puede salirnos muy caro.

Mi total apoyo a los Reyes de España. Por si no ha quedado claro.

14 de junio de 2017

Oramas y más






Es verdad. No sólo de discursos vive el hombre. No sólo de discursos se debiera alimentar el político al que pido ser gestor, conocedor de leyes, hacedor de justicia en todos los sentidos.

Pero es cierto que me ha gustado la bronca echada al gallito del corral con coleta colocada y recolocada por los mismísimos dioses. Allí estaba él con su mirada agachada, buscando, quizá, entre los pliegues de su pantalón, la respuesta a todo. La respuesta a esas frases lapidarias que, él también lo sabe, tienen más razón que un santo.

Ana Oramas frunció el ceño más que Irene Montero. Irene Montero acompañó en el sentimiento a Iglesias. Soraya y Rajoy respiraron aliviados; más aliviados aún. Esto ya no es nuevo para el circo continuo en que se ha convertido nuestra política y ellos, a pesar de las frasecillas raras, están más que acostumbrados a esta lucha verbal.

No defiendo la corrupción. No defiendo la injusticia. No defiendo a los que se creen por encima de los demás por su cuna, su consorte o su bolsillo. 
Pero, es verdad, que estos salvadores del mundo con la palabra "democracia" en la boca, hacen buenos a los malos. Es verdad que estamos agotados de tanta tontería, de tanta propaganda de bla bla bla y poco gestionar, hacer, solucionar. 

Pablo Iglesias, no mereces ser Presidente del Gobierno porque no habéis salido de las aulas y de los púlpitos. Es cierto que sí tenemos algo que agradeceros en España, y es ese azote necesario a los que se creen impunes. Pero eso no es gestionar un país ni mucho menos. Para gestionar un país hace falta mucho más que tener piquito de oro. Y, ahora, ni siquiera tenéis ese piquito de oro que os encumbró, porque se os ha visto el plumero más pronto que tarde. Sólo hace falta observar los apoyos que os han quedado. Los nulos apoyos, en cuanto a valor se refiere.

Dice muy poco de vosotros que prefiramos, en este país, a los corruptos que a vosotros. Dice muy poco a vuestro favor. 
Analizadlo.

10 de junio de 2017

Estamos faltos de héroes y de otras cosas


Fuente de la imagen

Es verdad. Se nota que en este lugar en el que vivimos, estamos faltos de héroes, de historias de esperanza humana, de amor en definitiva.

Todo lo que nos rodea es maldad, corrupción, atentados, odio. Por este motivo, buscamos desesperadamente algo que nos muestre esa bondad que tan poco protagonismo tiene en los medios de desinformación, salvo las paridas de vídeos virales que atestan las portadas de los "grandes" periódicos y redes sociales para, se supone, aumentar una audiencia "letrada" y deseosa de información de calidad.

Y, a mí, que esto de los héroes me da cierta grimilla...

Es cierto que es mejor no decirlo, porque el asunto está ahora candente y pueden caerte sopapos por todas partes.

¡Qué país éste en el que, si uno se aleja del buenismo, corre el riesgo de ser mirado mal en el mejor de los casos!

No sé. Ustedes dirán.

28 de mayo de 2017

First Dates con Carlos Sobera




A Carlos Sobera no lo soportaba en televisión hasta ahora; el momento en el que ha aportado, con indudable acierto, un pedazo corazoncito a nuestra caja tonta y a nuestra vida. 
Tendrá sus fallos el programa, pero hay que reconocerle el mérito. Cuando hablo de fallos, me refiero, sobre todo, a las sobreactuaciones de sus protagonistas, buscadores de amor a toda costa. O de lo que haga falta, claro...

Sobran, desde mi punto de vista, los momentos poco creíbles. Y faltan los suavemente naturales, los que se confundirían con realidad en un restaurante cualquiera de cualquier ciudad.

Pero quedémonos con la esencia del programa, o lo que quiero ver yo como esencia; hay muchas soledades deseosas de caricias ahí fuera. Personas que valen su peso en oro y no encuentran esa agarradera de la vida para asirse en momentos dulces y no tan dulces. Si lo pensamos, es difícil encontrar ese amor ansiado. Más, cuando se advierte desesperación, desesperanza por "atoparlo". La edad lo complica aún más todo porque ya venimos con mochila a la espalda. Y no sólo mochila física, por supuesto. La vida, lo sabemos, nos carga de mochilas, que debemos aprender a relativizar de alguna manera, para que no nos condicionen el viaje.

Está claro que, con predisposición, todo se encuentra más fácilmente. Una predisposición positiva, amable, sensual si se tercia, y generosa. Después de todo, el amor es compartir, facilitar la vida al otro, aportar y no destruir. 

Sin amor no podemos vivir. Pero el amor no sólo debe traducirse en pareja, aunque a nadie le amarga un dulce si esa pareja cumple requisitos. No lo vamos a negar porque estaríamos engañándonos a nosotros mismos.

El ser humano no ha nacido para estar solo. Bien lo sabemos todos. Carlos Sobera y su equipo también.

Felicidades.